Aprender a quererse cuando todo duele: culpa, enfermedad y pensamientos que no paran.

Hay cosas que no se dicen en voz alta.
Como la culpa por cuidarte.
Como sentirte mala madre por parar.
Como sonreír por fuera mientras por dentro todo se rompe.

Este es un desahogo real sobre lo que muchas personas viven en silencio: depresión, enfermedad, ansiedad, baja autoestima… y esa lucha constante por aprender a quererse sin sentirse culpable.

Estoy aprendiendo a quererme más….. o eso intento.

Porque cada vez que paro para cuidarme, aparece la culpa.
Culpa por no estar jugando más con mi hijo.
Culpa por no estar haciendo más en casa.
Culpa por gastar la poca energía que tengo… en mí.

Y duele.

Duele sonreír en una foto sabiendo que por dentro estoy rota.
Duele pensar en el qué dirán.
Duele sentir que hagas lo que hagas, siempre va a estar mal para alguien.

Últimamente tengo más vida social de la que puedo sostener… y me está pasando factura.
Me saturo. Me pierdo.

Intento agradar…
y acabo sintiéndome falsa.

Sin saber ni quién soy realmente.
Qué me gusta de verdad.
Al lado de quién me siento más yo…
o con quién cambio mi personalidad solo para agradar.

Y eso también duele.

Porque veo el patrón:
la gente se acerca… y luego se aleja.
Siempre pasa.
Y siempre deja huella.

También están los juicios.
Los comentarios.
Las etiquetas.

Que si voy de influencer.
Que si sonrío demasiado para estar mal.

Pero nadie ve lo que cuesta subir esa foto.
Nadie ve la batalla mental que hay detrás.

Esto no es postureo.
Es supervivencia.
Es desahogo.
Es terapia.

Porque hay días en los que todo pesa demasiado:
el dolor físico, la cabeza, el miedo, la incertidumbre…

Esa sensación constante de ser una carga.
De no ser suficiente.

Y mientras tanto… esperando.

Esperando respuestas médicas.
Esperando tratamientos.
Esperando que el sistema avance.

Meses de espera cuando lo que necesitas es ayuda ya.

Y en medio de todo eso, también está el miedo:
miedo a no mejorar,
miedo a recaer,
miedo a tener que luchar sola otra vez.

Intento hacer lo que me manda el psicólogo.
Intento sostenerme.
Intento no caer.

Pero hay algo que cuesta muchísimo explicar:

¿Qué haces cuando los pensamientos no paran?

Cuando tu mente no descansa.
Cuando te repite que no eres suficiente.
Que lo estás haciendo mal.
Que deberías poder con todo.

Supongo que esto también forma parte del proceso.

Aprender a convivir con el dolor.
Con la culpa.
Con la incertidumbre.

Sin romperte del todo.

Paso a paso.

Aunque duela.

@la.tribu.de.las.q

Me enseñaron a ser fuerte❤️‍🩹, a ser madre, a ser guerrera contra el cáncer y a convivir con el dolor de la fibromialgia sin quejarme. Pero hoy la máscara se ha hecho añicos. ​Sabéis que siempre me he refugiado en mis textos; mis palabras siempre me salen mejor escritas porque el papel no me juzga. Me ha costado la vida darle a ‘grabar’ y mostrarme así, pero al salir de terapia esto me salió tan natural, tan desde el centro de mi ansiedad y mi depresión, que he decidido subirlo completo. Sin cortes, sin guion y con el alma fuera.🦋 ​En estos 10 minutos os cuento lo que pasa por mi cabeza cuando nadie mira. Si te quedas hasta el final, espero que mis gritos te ayuden a soltar los tuyos. No estamos solas en este caos. 🕯️✨ #latribudelasquegritan #saludmental #storytime #fibromialgia #vulnerabilidad

♬ sonido original – La tribu de las que gritan

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